martes, diciembre 16, 2008, rallada de belga_seg a las 12/16/2008 03:10:00 p. m.
Salvada por las campanas, por las campanadas; eso es lo que quiero ser. Que caduque el 2008, se desconcentre la memoria, y se dé prisa el nuevo año, que se salte los cuartos como éste se ha saltado las matemáticas; dos más ocho eran diez. Diez; número de la perfección. Estos 365 días iban a ser perfectos. Ya... debí haberme dado cuenta de que los ceros, cuando no van a la izquierda, también suman... o restan; y aquí estaban en el centro. Maldito 2008.
¿Sabes? La gente no sabe lo que dice. Habla, en distintos idiomas, de victorias en elecciones, de logros de selecciones, de puntos de partido, de platas, bronces y hasta oros repartidos. Resume estas ocho mil setecientas sesenta horas en poco más que eso. ¿Tú lo entiendes? Yo no. Lo más cerca que estuve de aquello fue una papeleta. ¡Menuda papeleta! Menos mal que al final no la dejé en blanco... ¡Habría dejado mi participación en este 2008 sin nada escrito!...
En realidad creo que habría sido la mejor solución; que nada, absolutamente nada hubiese pasado. Ni siquiera el haberme licenciado; ¿para qué? El diploma solo me ha ayudado a descubrir que el paro no tiene cola y que la crisis trae demasiada. Da gracias; tú te marchaste en enero y no te has enterado de nada... ¿o sí? Quizás también ha llegado hasta el cielo; a mí me parece infinita... Te echo de menos. Y a ti... a ti también te echo de menos. Muchísimo. Hiciste del verano un invierno y mira... ha llegado la nieve y ni me he dado cuenta del paso de los meses y los cambios de estaciones. ¿365 días solo? Este año se me está haciendo eterno.
Y tú no me leas así, no te extrañes. Llevo mal un tiempo, pero parece que a ti te lleva dando igual el mismo. Intuyo que te perdí en mayo en el asiento de mi coche, pero ya no sé dónde buscar para recuperarte. No entiendo por qué existen las salas de objetos perdidos y no las de personas perdidas. Deberían inventarlas, ¿no crees? Iría a buscarte y no tendría que pedirle al 2009 que regreses... tú que puedes.






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viernes, diciembre 05, 2008, rallada de belga_seg a las 12/05/2008 01:39:00 a. m.

Lo necesitaba. Más para sentirme viva que para vivir. Más para sentirme útil que utilizada. Lo necesitaba y de alguna extraña manera ha llegado. Llegó el miércoles. Sin avisar. Como llegan los días de nieve. Nadie sabe nada y de repente, el color pide la baja, la ciudad se ve blanca, y a las máquinas se les acumula el trabajo. No digo que me guste la forma en que ha llegado, ni tampoco el tiempo que durará, pero me gusta que lo haya hecho y que dure. Aunque sean dos semanas; un segundo siempre es más que nada, y cualquier centésima ya vale para resucitar al menos durante otras tres. Sumo, multiplico y calculo; con esto tengo, al menos, para un tiempo...Sí, un tiempo. Mejor no estipular cuánto. Mejor pensar que podría haber prórroga. Incluso penaltis. Mejor pensar que esta sonrisa, aunque sólo sea la sonrisa, tiene trabajo para rato.
Lo necesitaba. No sé si se me nota, pero lo necesitaba. Necesitaba poner las manos sobre un teclado que no fuese el mío. Y escribir sobre ti. O sobre ti. O tal vez sobre ti. Necesitaba dejarme a un lado para mirar hacia otro. O quizás mantener el soliloquio, pero atreverme a hablar con público. Necesitaba dejar de comerme las paredes de esta casa, porque ya llevaba un buen atracón y la soledad, incluso otorgándole carácter de plato favorito, de vez en cuando resulta indigesta. La soledad durante el día debería estar prohibida; la nocturna es diferente. Necesitaba enrollar el maldito diploma y dejar de verlo en cualquier página de cualquier periódico escrita por cualquier desconocido. Necesitaba arrancar con cuidado textos con mi firma que no fuesen columnas; necesitaba informaciones inestables, de esas que doy escondiendo, con temor, la posibilidad de equivocación. Necesitaba esa sensación de no sentirme a salvo hasta el día siguiente, hasta la ausencia de llamadas. Necesitaba certificar que me sigue dando miedo o vergüenza, o una mezcla entre ambos, descolgar el teléfono... pero también necesitaba certificar que cada vez esa combinación resulta menos acertada. Certificar que cada día soy más valiente... o más periodista.
Lo necesitaba. Más para recuperar la ilusión que para ilusionarme. Más para sentir titulares que para dar sentido a la titulación. Lo necesitaba y de alguna extraña manera ha llegado. Como llega un bolazo desde la mesa de al lado. Necesitaba el impacto del papel. De mi papel. De lo que soy y quiero ser.

Canción de la semana: “Mientes” (Luis Ramiro)
“Cierra los ojos si te arrepientes, ya sabes; presente que no ve, futuro que no siente. Me voy de aquí, oh my darling Clementine, olvídate de mí... Mientes, mientes... (...) tan cobarde, tan valiente”