viernes, junio 26, 2009, rallada de belga_seg a las 6/26/2009 01:01:00 a. m.

Sé que te encantan los refranes y las frases hechas. Soy consciente de la facilidad que tienes para encontrar la palabra oportuna en el momento inesperado. Al contrario, cada día dudo más de que seas capaz de hacerlo en el instante preciso. Pero da igual, esa es otra historia. Te diré una cosa. Te pediré un favor: no se te ocurra volver a darme recuerdos de tu parte a través de otras personas. No me des recuerdos tuyos, que bastante tengo yo con recordarlos.
A ti te dará igual, pero... ¿te has parado a pensar en que los recuerdos no son uniformes? ¿en que no puedes ir dando recuerdos por ahí cuando ni siquiera sabes si quien los reciba lo va a hacer en forma de abrazo después de un gol, de admiración desde una grada, de risa tras cualquier golpe de ingenio o... de frases de esas que un día escribiste o pronunciaste y un tiempo después pareciste olvidar? Pues esos, los últimos, son algunos de los recuerdos que yo recibo si me los dan de tu parte. Y te lo vuelvo a repetir: bastante tengo con recordarlos.
Bastante tengo con mirar la imagen en blanco y negro y recordar que fuiste tú quien se empeñó en que ese día, con un calor agotador de agosto que a ti te había abrazado y a mí no me había ni rozado, nos teníamos que hacer la foto para la que hasta entonces no nos habíamos parado a posar. Bastante tengo con echar un vistazo a la estantería y cabalgar con la mente por el lomo de algunos libros, y especialmente de ese de tapas negras que tantos paisajes me dejó admirar. Bastante supone acordarme de cuando pasabas por delante de una tienda y eras tú quien se acordaba de mí. Y al día siguiente aparecías con un regalo al que abrazo cuando veo cada película a solas en mi habitación. Me pregunto cuándo dejaría de valer lo que valía; es lo único que no recuerdo. ¿Ves? No sé si te das cuenta, pero bastante tengo con tener una memoria que recuerda cada palabra tuya como si la hubiese pronunciado yo. Cada maldita letra. Cada frase que recibí como la noticia más exclusiva. Mía y solo mía. Con la precisión de la hemeroteca de un periódico.
Por eso te pido que hagas el favor de no darme recuerdos. No me obligues a acordarme de que hubo un tiempo en el que yo te enviaba un mensaje y recibía respuesta. No me obligues a acordarme de cuando eras tú quien preguntaba cuándo íbamos a vernos. No vuelvas a darme pasado que bastante lo tengo presente. Prefiero las señales de vida.
Y si no... recuerdos para ti también.


Canción de la semana: 48 horas (Vega)
“48 horas de suicidio compartido, 48 horas de pensar qué hubiera sido, 48 horas de reconocerme en serio que podría, podría no esperar nada más, algo convencional que estamos para eso, qué más da si al final no pretendo optar a la chica de tus sueños...”
 
miércoles, junio 10, 2009, rallada de belga_seg a las 6/10/2009 12:56:00 a. m.

Quizás un día sea tan valiente que meta la mano en el hueco de un árbol. Sin cerrar los ojos. Estirando la muñeca hasta darla de sí, apartando el cuello y la cara, pero sin cerrar los ojos. Mientras meta el brazo te miraré. Tú estarás esperando a lo lejos con cara de angustia y me diré por dentro que vale la pena. Escucharé el zumbido de las abejas hasta acostumbrarme a sus voces; a sus palabras en un idioma que no es el mío ni lo quiero aprender. Me untaré los dedos recordando la letra de aquel poema que me enseñaste; “Píllate los dedos. Los lameré hasta que no sepan a miel. Hasta que no dejen de ser miel”. Los míos treparán por toda la colmena hasta vaciarla. Recorreré con ellos todos los caminos; tendrá que haber uno que me lleve hasta la reina. Me juraré que una vez más cualquier locura por ti merece la pena. Porque ¿quién puede resistirse al encanto de alguien tan valiente? Dime, ¿quién? Ni siquiera tú. Ni siquiera tus historias paralelas (como yo).
Quizás entonces saque un bloque del color de los rayos de sol que lo atraviesen que creas que no es miel, que es oro. Quizás entonces te des cuenta de que lo único que te he dado desde que te conozco son mis riquezas; toda mi herencia de lo que soy, he sido y seré con todo el mundo, pero contigo de una manera especial. Es inevitable. Caminaré hacia ti y puede que incluso cuando consigas parar tu corazón acelerado y te des cuenta de que, como dice la canción de Luis Ramiro “si me muero, nos entierran a los dos”, llegues a llamarme “encantadora de abejas”. Es lo único que me falta. Aunque lleve algo de ventaja, porque el encantamiento y la magia son primos hermanos y no se me olvida que más de una vez me dijiste que hacía magia. Y espero que eso no se te ocurra negarlo. Eso no es susceptible de tener ni una sola historia paralela.
Siento escribir esto. Lo siento, pero hace un tiempo sentí que aquella actriz estaba demasiado metida en mi papel... Ahora llevo dos días sintiéndome protagonista de novela... a falta de abejas. Tenía que escribirlo.


Disco de la semana: Dramas y Caballeros (Luis Ramiro)
Canción: Tonterías... “Si lo eres todo para mí, contigo me elevo hasta el aire, pero no eres nada mía, tonterías para no dormir, que agonía es tener que decidir entre el agua y la comida”