sábado, marzo 24, 2007, rallada de belga_seg a las 3/24/2007 01:31:00 a. m.

Al menos lo intentamos, que no es poco. Yo nunca había hecho locuras. A partir de hoy al menos podré decir que lo intenté una vez; porque sabes que yo hubiese hecho cualquier cosa por ir contigo, y sé que tú hubieses hecho cualquier cosa por ir conmigo. Malditos doctores, siempre tienen que estar en medio para poner remedio, aunque sea transitorio, a las enfermedades que no necesitan cura, que han sido alcanzadas con premeditación y alevosía.
De todas formas es curioso pensar cómo lo que a unos les habría parecido una tontería, ni siquiera una chiquillada, para otros habría sido una pérdida de todas y cada una de las cuerdas que ahora podríamos estar escuchando, ¿Te das cuenta? Para ti y para mí simplemente era nuestra locura, nuestra primera locura, nuestra bendita locura. Eran nuestros gigantes, un reto que superar en mitad de La Mancha. Podemos decir que hemos batido nuestro propio récord. Ha durado cuatro días; suficientes para imaginar el doble, sonreír el triple y multiplicar por cuatro la adrenalina en el cuerpo.
Me hace gracia; el lunes lo convertiste en día de fiesta al decirme que a ti también te apetecía, que ibas a hacer todo lo posible por ir. Desde ese momento supe que el viernes no iba a ser un día cualquiera… y desde luego que no lo ha sido; se ha convertido en un lunes. Ha sido una semana invertida; una sonrisa a la que se le han ido cayendo poco a poco las chinchetas por las que estaba sujeta en mi boca… y en la tuya. Y al volcar han ido a parar a mis ojos. Y me pinchan si parpadeo.
Y ya he empezado a inventar siete mil, once mil maneras de hacer olvidar que un viernes 23 de marzo pudimos estar allí y nos tuvimos que quedar aquí por culpa de un loro de esos que enumeran, una a una, según se las enseñaron, las responsabilidades de la vida… “a tu edad…” ¿quién inventaría esa expresión? Me encanta no tener veintiún años de vez en cuando.
Tenemos una pendiente… no lo olvides.


Disco de la semana: Maldita Nerea
Canción: Supelicula… “alguien te espera y tú no estás, que cosa tan ridícula, son cuentos de leyenda y ciencia ficción; y nada cambiará hasta que no ilumines la función. Y todo pasa tan despacio, sólo dime por qué sigues queriendo huir, por qué sigues buscando donde no estás”

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lunes, marzo 19, 2007, rallada de belga_seg a las 3/19/2007 08:25:00 p. m.

—¿Conoce usted esos días en los que se ve todo de color rojo?
—¿Color rojo? querrá decir negro.
—No, se puede tener un dia negro porque una se engorda o porque ha llovido demasiado, estás triste y nada más. Pero los días rojos son terribles, de repente se tiene miedo y no se sabe por qué.

El sábado aprendí lo que es un día rojo. Bueno, realmente no lo aprendí, simplemente se lo escuché a dos de los ojos más sinceros que han visto los míos, y aún estoy intentando asimilar su significado; asimilar que quizás, cada día que pienso en ti, que son todos, es un día rojo más que pasa. Hasta el sábado yo no coleccionaba nada, pero después de que Holly me chivase que existen ese tipo de días, creo que tengo un bonito álbum de días rojos que se pegan a todas las partes de mi cuerpo, y especialmente al pecho, como los cromos que coleccionaba de pequeña, y me impiden moverme a gusto por un camino al que la gente llama Vida. La gente no tiene ni idea.
Probablemente leas esto y te extrañes, y te preguntes cómo son esos días que yo pinto tan espantosos y yo te digo que rojos, son rojos. Sólo rojos. Rojos de miedo, de furia, de impotencia, de saber que tú y yo… tú y yo… y yo sólo me atrevo a adivinar que tú también tienes un álbum con días rojos, o por lo menos naranjas oscuro, en los que aparezco yo. Rojos de saber y no aceptar que yo te pertenezco y tú me perteneces, porque sino, explícame dónde nace gran parte de nuestra felicidad.
Igual estoy hablando de más y te estoy contando otro de esos secretos que debes averiguar sin ayuda de nadie, porque ¿has cenado, merendado, o simplemente disfrutado de un desayuno con diamantes alguna vez? Si no es así, entonces me callo y no te doy más pistas. Si por el contrario, sabes de sobra qué es y algún día te apetece jugar a las películas, por matar el tiempo, yo haré de Fred, de Paul, que es con quien realmente me identifico; aunque tengo la impresión de que la escena en la que te digo que estoy enamorada no me va a salir bien. Siempre se me dieron mal las escenas importantes y más cuando incluyen la palabra amor de forma implícita o explícita. Supongo que seguiré limitándome a insinuarlo y entonces tú seguirás pensando que estamos fenomenal como estamos. Corten. Toma siete. Acabará siendo otro día rojo que pegar en mi álbum.
Se me olvidaba… cuando tú tengas un día rojo, encuentra tu Tiffany’s particular que esté donde esté yo te llevo. ¿El mío? Es Contigo.


Disco de la semana: El Secreto de las Tortugas (Maldita Nerea)
Canción: Con Trocitos… “Por eso siempre te persigue y sin pedirlo te lo pide hasta se puede oír su voz, haciendo tiempo en tus sentidos, reinventando los motivos y no sé decir, y no sé decir...Algo que suene con sentido, te pregunto y tú no has sido aunque adivino tu intención…”

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jueves, marzo 08, 2007, rallada de belga_seg a las 3/08/2007 01:02:00 a. m.
Tengo doscientos folios de sentencias sobre la mesa y una cruz roja que taparía el lunes del calendario que no tengo sobre la pared. Quince de apuntes, y kilo y medio de cosas que pesan sobre mi cabeza y me recuerdan a ti. Una vez más no me dejas concentrarme. Y cada vez odio más el Derecho, porque no me otorga el derecho a tenerte y sí la libertad de pensarte… y como decía una canción de Amaral… “si pienso en ti siento que esta vida no es justa”. El derecho no sirve para nada. La vida no es justa; no hay más que aprender.
Me doy cuenta de que a menudo me niego, te niego, el artículo veinte punto uno, punto a punto, y sobre todo punto de punto, y te dejo sin información veraz; ya lo escribí, ya se lo tomé prestado a una amiga, “se siente, no miente quien omite la verdad”. ¿Autocensura? No creo... Me han contado que a veces, las justas, prevalece sobre ese artículo el derecho al honor, la intimidad, y la propia imagen… Yo reniego de mi honor, eso es para cobardes. Y reniego también de mi propia imagen, ni siquiera quiero verla en el espejo cuando te pienso, porque no me gusta verme la cara empapada… Pero no puedo evitar conservar la intimidad… eres el secreto de sumario que se queda cada noche en mi habitación, guardado en cualquier pequeño rincón.
Miro de reojo los folios y sólo sé estudiarme las formas de conseguirte por la vía presuntamente justa. Preferiría lo penal; pensarte ya es pecado. Cierro los ojos para olvidarme del calendario, y en primera instancia te insto a quererme; mal o bien, como quiera que te quiero… Si no funciona, te llevaré al Superior y que aplique su apellido… te juraré que lo que siento es Supremo si hace falta. Y si sigue sin funcionar, te retendré sin Audiencia, y te miraré a los ojos… y como canta Alejandro Sanz en esa otra canción, “te enseñaré a decir te quiero sin hablar, mientras tengamos un secreto que ocultar”.
Solicitaré el recurso de amparo... y no me sobrarán motivos para presentarme ante el Tribunal de Derechos Humanos… porque creo que no hay nada más inhumano que sentirnos tan cerca y hacer como que alguien nos impone una orden de alejamiento… y esto no está en mis apuntes; me parece que lo he aprendido sola… o que nos lo estamos intentando enseñar…

Espero cualquier fallo que sea de todo menos lógico…


Disco de la semana: Continental 62 (Christina Rosenvinge)
Canción: Quién me querrá… “Quién me querrá, con lo cara que está la vida, quién se querrá arriesgar. En cada despedida nace la eternidad… quién me hará sonreír, quién cuidará de mí”

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