martes, abril 08, 2008, rallada de belga_seg a las 4/08/2008 08:04:00 a. m.
Lo siento. No me conoces de nada y seguramente nunca nos volvamos a cruzar, si es que lo hemos hecho; pero te he escuchado una frase y ya no puedo hacer nada por parar la película. Dudo que tengas botón de “stop” y mi oído se ha acostumbrado demasiado pronto a escuchar de fondo las canciones que van pasando en el mp4 mientras tu boca sigue proyectando una a una las imágenes que voy imaginando en el cristal de la ventana. Tengo tres discursos sonando a la vez y lo extraño es que pueda escuchar los tres con perfecta nitidez; tú, mi mente y la música. Todos en perfecta armonía y sin que aparezca la distorsión. Me temo que hoy, a diferencia de otros días, no voy a poder aguantar. Llorar va a ser demasiado fácil.
Ni te veo ni quiero verte. Si te encontrases mi cara de frente ahora mismo sabrías que me estoy colando hasta el fondo de tu vida y, si yo fuese tú, me denunciaría por intromisión en la privacidad. No deberías hablar tan alto cuando hay tanta gente alrededor. Es sólo un consejo; por ti, por mantenerte donde dices que quieres estar, donde cuentas que sólo una de tus compañeras de trabajo (de doce en total) sabe que no estás. Es por ti; no es una manera egoísta de pedirte que no me hagas llorar con la película. Tenía una propia en la cabeza que ya estaba empezando a aguarme los ojos justo cuando te he escuchado, así que ahora, según se van colando entre canciones tristes tus palabras que superan la tristeza, me da auténtica vergüenza saber que en estos momentos podría estar llorando por, ya ves, la triste tristeza de estar enamorada. ¡Qué injusta es la vida! Yo con lágrimas en los ojos por creerme dentro de una cárcel en la que no me dejan sentir, y tú hablando sin que apenas te tiemble la voz, a pesar de saberte fuera de una cárcel dentro de la cual está a quien te gustaría sentir. Yo llorando por una cárcel psíquica y tú firme tras una cárcel física. Lo siento; te escucho y me doy vergüenza. Pero aún así no dejo de pensar en mí, de pensar que tengo algo por dentro que me pone barrotes al corazón y que no es justo, que no puede ser un delito querer. Y de fondo esas malditas canciones que, aunque me hacen temblar, me gustan tanto que soy incapaz de silenciar sus letras y todo lo que me recriminan.
Hay frases que has dicho a lo largo de la historia que parecen tener eco y repetirse durante todo el trayecto mientras continuas explicando lo mal que lo pasaste cuando te dijeron que lo trasladaban a Galicia y el alivio que sentiste cuando te llamó desde Segovia. “Te ciegas. No ves. Tú te ciegas”. Sabías que estaba metido en drogas y que llegaba cada día apestando a alcohol y, sin embargo, le abrías la puerta. Me pregunto si te pegaba...“Yo a mis padres eso no se lo contaba, ¿cómo se lo iba a contar?”. Supongo que ellos ni se imaginaban cómo era en realidad el padre de su futura nieta. “Un día me llamaron de comisaría y ya pensé que era alguna de las movidas que tenía...”. Dices que nunca le preguntabas por ellas, y el por qué le metieron en la cárcel he sido incapaz de escucharlo; supongo que el sonido es capaz de distinguir entre los secretos y los secretísimos y por eso no me ha dejado escucharlo, y en el fondo se lo agradezco. Sigues. “La gente no se da cuenta de lo que tiene hasta que lo pierde”. Te llama tu hermana y al colgar cuentas que no tienes hambre, que a la hora a la que llegues a casa, te vas directa a la cama. Rectificas. Primero te toca “aguantar el sermón” de tu madre. Tienes una criatura de más de un año y, sin embargo, te toca aguantar el sermón de tu madre. Trabajas en una peluquería, no soportas a tus clientas, especialmente a esa que se lleva a su enfermera hasta la peluquería y luego la pone a parir por ser extranjera, y el sueldo no te da para más que para encontrar un piso en Vallecas, pero tus padres prefieren que te quedes por la zona en la que vives con ellos; no por ti, por la niña, por si se pone mala y tienes que llevarla al hospital corriendo...
Podría seguir; has dicho muchísimas más cosas y yo lo he escuchado todo, lo he visto todo a través del cristal que abarcaba mi fila de asientos y la tuya, la de detrás. ¿Nunca te has fijado en que las carreteras vistas desde esos ventanales son las mejores salas de cine? También he escuchado lo suficiente de lo que has dicho tú; tiene que ser horroroso tener un hijo en la cárcel y saber que es imposible dejar de quererlo, imposible no quererlo con más ganas si es que se puede...

Moncloa. Fin de trayecto. Te miro de reojo y compruebo lo que había pensado... quizás tengas uno, dos como mucho, más que yo... y tú... quizás la edad de mi madre... tirito. Tiemblo. No me gusta que me pongan películas de terror en el autobús. Me dan miedo y me cuesta dormir por la noche. Los documentales de terror me asustan mucho más... podrían pasarme a mí. O a ti. O a ti. O a ti. O a ti. O a ti...

Cruzas la calle y otra vez siento vergüenza de mí misma... mi mente y la música no se van contigo.


Canción de la semana: “Mi paracaídas” (Marwan)“Y ahora dime quién va a ser mi otro cuerpo, mi otra piel, mi equilibrio, mi equipaje y quién será Penélope cuando este tonto se vaya de viaje, quién va a ser mi playa en Madrid... mi próximo verano y mi herida, quién va a ser mi paracaídas...”
 
14 Estamos loquios:


A las 8/4/08 11:06, Blogger centrifugado

cuanto juego da el transporte público! :P

 

A las 8/4/08 14:40, Blogger Beatrize Poulain

A mí a veces, cuando tambien estoy super triste por mis problemas aparentemente irresolubles, me da vergüenza cuando me da por pensar en los demás. Hoy me ha pasado, aunque no en el metro, que curioso que lo lea por aquí tambien.

 

A las 9/4/08 2:38, Anonymous A que no adivinas quien soy :P :D

Buuufff, pero que bueno te quedó esto mamarrachooo... Suelo "envidearme" en los autobuses... he imaginado mi vida en todas las profesiones posibles y junto a algunas personas imposibles....

Un besito mi mamarrachoooo favoritoooooooo muaaaasesitossssssssssss :D

 

A las 9/4/08 19:49, Anonymous Irina

que buena historia..
Ya sea de terror.. o de reflexión.

A veces miramos atras.. o de reojo.. y pensamos que estamos haciendo..
También creo.. que nunca hemos de tener verguenza de uno mismo.

Otra cosa interesante es.. querer, nunca es un delito.. es inevitable y lo que manda el corazon.. y por más barreras que pueda haber.. se saltan.. se rompen y se dejan atrás.

!!!

Un besitooo

 

A las 10/4/08 3:46, Blogger Cronopia Azul

Lo tuve que leer dos veces porque resulta que anita está poniendose más dura para leer jajaja, se me hizo difícil entender y ahora que leo los comentarios me sentí más perdida.

Bueno no entendí, ejem... qué más te digo?

 

A las 10/4/08 10:57, Blogger belga_seg

Ru... pues creo que en esta ocasión hubiese preferido que no diese tanto juego... que me dio mucha lástima... un besito amore

Poulaina superstar de tv :P... sabes cuál es la diferencia?? que tú piensas mucho más que yo en los demás... así que superpunto para ti, debería haber más gente como tú repartida por el mundo... aunque no avises cuando sales en tv :P jaja 0 besitos!

A que eres Mavi :P jajajaja.... envidearme??????? eres todo un diccionario, lo sabes? :P... y en cuanto a lo de todas las profesiones posibles... mejor me callo lo que iba a decir :P jajaja. un besito, loca!

Irina... antes de nada, bienvenida seas por aquí :), gracias por pasarte y comentar... En cuanto a lo de sentir vergüenza de uno mismo, yo creo que sería la leche si no tuviésemos que sentir vergüenza de algo que hemos hecho, pero me parece que a menudo, y sobre todo con las desgracias, nos miramos demasiado el ombligo y no nos damos cuenta de que el de al lado puede estar mucho peor que nosotros... y no, querer no debería ser un delito... un beso grande!

Cronopia... que yo te pago para que me digas lo bonito que escribo, no para que me pongas en evidencia :P!!!!! jajajajaja... mmm bueno, me alegra que me digas que no has entendido nada, porque igual no debería ser tan enrevesada; al fin y al cabo esto se trata de que yo escriba y que los que me leeis os enteréis (aunque no os queráis enterar de todo!!! :P), sino no hay comunicación... Te daré una pista (ahora te lo tendrás que leer otra vez jajajaja me vas a odiar :P)... Esto sucede en una hora de trayecto de autobus entre mi ciudad y la ciudad donde estudio... te parece bien la pista? un besito y gracias por leerme aunque no me entiendas jajaja! (oye para cuando mi foto con mavi???)

 

A las 10/4/08 14:22, Blogger JC77

En general, viajar en La Sepulvedana es un horror, pero cuando ya le pones una "película" como ésta, es aún más terrorífico.

Un beso

 

A las 10/4/08 23:22, Blogger Cronopia Azul

Ahmmmm ya sí entendí, seguro que se me olvidó leer.

Ya entendí, ja, muy lindo. Sabes? hay un cuento de Cortázar en La vuelta al día en ochenta mundos que es sobre terror en el bus. Mmmm te lo regalo en estos días lo paso y te lo mando.

La foto???????? Cuál foto?? jajaja, ay no Anita tocará la próxima vez que me vaya a buscar a mi amor y me encuentre con ese pequeño escarabajo que se me escondió trabajando la última ez que fui. Mavi, promesa pública! nos tenemos que ver la próxima, no sé si va haber próxima :( .....

Ya sé, por qué no vienen las dos a mi casa? Yo las invitio!!!

 

A las 12/4/08 13:18, Blogger sin cromosoma y

SI es que hay que caminar más ;-)

 

A las 12/4/08 13:19, Blogger sin cromosoma y

SI es que hay que caminar más ;-)

 

A las 13/4/08 15:28, Blogger Paula

jo Anita, a mí estas coladuras hasta el fondo de la vida de alguien me dejan temblando pero de frío...

 

A las 15/4/08 20:47, Anonymous Faro

Te cuento una de no terror. Vengo de correr (transporte publico no!!!) y dispuesto a darme un remojo. me he puesto de menu en el mp4 unas canciones de la chica soliloquios. A ver con qué me sorprendes.

Salud y Saludos!!

 

A las 17/4/08 17:46, Anonymous Yooo :)

Mamalachiiiiiiiiiiiiiiiissssssssssssssss

 

A las 18/4/08 1:07, Blogger caperucita

es lo que tiene ir en bus, y en tren, y en metro... que a veces te ponen documentales de terror en pantallas virtuales que te dejan los pelos de punta (porque los documentales de terror son mucho peores que cualquier peli de miedo...).

Y lo de avergonzarse por estar triste... no se puede evitar. Supongo que a muchos nos pasa, creemos que tenemos el problema más grande del mundo hasta que nos damos la vuelta y nos paramos a mirar a los demás. Supongo que se aprende a tratarla, a la tristeza... ¿no crees?

me encanta el transporte público :)

Besito, de buenas noches! ^^