lunes, junio 09, 2008, rallada de belga_seg a las 6/09/2008 11:07:00 a. m.

Hace unos años no era fácil verme llorar emocionada. Siempre he sido esa piedra que te encuentras en medio del campo y que, por muchas patadas que le des, resiste; no se parte, no se rompe, no se descompone en mil pedazos. No sé cuando cambié. Creo que fue una canción… o quizás quiero creer que fue una canción. Da igual; desde entonces ha habido cosas, bastantes, que me han hecho llorar emocionada. Quizás no lloro tanto como algunas personas a las que conozco, pero ya no soy esa piedra. Ahora yo también sé hacerme añicos por algo que me roce y, en ocasiones, hasta disfruto viéndome regar mi mejilla como una boba, sin razón aparente. Eso sí; nunca, nunca, nunca, había demostrado ser sensible al efecto de ver un balón cruzar una línea de gol. Con ninguno de mis equipos.
He jugado finales para aburrir, y solo en los últimos dos años he ganado cuatro; hasta entonces casi siempre había perdido las que había jugado. Una vez marqué un gol que si se hubiese completado con otro, me habría dado el premio a la jugadora más valiosa entre cerca de 500. Tuve que conformarme con ser la segunda más votada. Quinientas, en número o en letra, son muchas, pero ni siquiera aquello me hizo llorar de emoción. Y antes de ayer, lo conseguisteis. Conseguisteis que a 35 segundos de que el marcador os convirtiese en totales y merecidas aspirantes a ascender, mi piel se convirtiese en gotelé y mis ojos en un grifo tímidamente abierto; como cuando sabes que van a cortar el agua y que no debes abusar de lo que queda acumulado dentro. Y lo único que puedo hacer es daros las gracias. Gracias por hacerme sentir orgullosa de vosotras, por hacerme sentir parte de vosotras.
Sabéis, igual que yo, que ver un partido desde un banquillo no es nada fácil. Hoy puedo decir que más difícil lo es cuando no ha sido una decisión técnica o una lesión lo que te ha dejado ahí, sino que no formas parte de ese equipo y solo estás de delegada. Cumpliendo con un trabajo que sabes que no es el tuyo, ni quieres que sea el tuyo; porque a ti lo que te gustaría, es estar ahí, ayudando en la cancha, que sabes que es tu lugar, pero al que, por una razón u otra, ha sido, y de momento será, imposible llegar. Es difícil. Tremendamente difícil. A veces te gustaría ponerte la camiseta, salir y marcar el gol del empate. Pero te toca repasar las fichas y ser consciente de que la tuya no existe, y tomar apuntes para la crónica y saber que tu nombre no aparecerá escrito por ningún lado.
Supongo que por eso lloré emocionada; porque a lo largo de los tres partidos de este fin de semana para no olvidar, me he visto dentro de cada una de vosotras, y he sentido que, de alguna manera, yo también estaba ahí jugando. Cada vez que os he sentido presionar arriba, con todas vuestras fuerzas; cada vez que os he visto aguantar la mirada a chicas a las que a algunas os sacaban dos cabezas; cada vez que al levantar la vista del cuaderno a la cancha, tras apuntar un gol en contra, he encontrado vuestras cabezas bien altas y a una distancia larga del hueco entre los brazos que deja libre la humillación; cada vez que habéis marcado un gol de churro, uno de estrategia o un golazo; cada vez que he comprobado que cuando una sustituía a otra, el bloque no se descomponía… he sentido que todos estos años de “lucha” (unas veces más que otras), desde los 8 que tenía cuando le dije a mis padres que yo no quería jugar al baloncesto ni al tenis, que a mí lo que me gustaba era el fútbol y que ser una chica no tenía por qué ser impedimento, hasta los 22 que tengo ahora, han merecido la pena.
Durante este fin de semana me he acordado de lo agradecida que estoy a tu tío (Sofi), por haber convencido a mis padres para que me dejasen hacer las pruebas del Quintanar con tu prima, me he acordado de lo solas que nos sentíamos en aquel vestuario al que solo podíamos entrar una vez que todos estaban cambiados, me he acordado de aquel Camygol al que seguramente fui única y precisamente por ser una chica debido a sus extrañas reglas, pero en el que una vez dentro demostré que yo también sabía jugar y marcar goles (y encima valían por tres!). Me he acordado de la confianza que pusieron en mí desde el principio Peiro y Juanjo, a pesar de que yo era “la chica”; de mi año en el banquillo con Toñín y More precisamente por ser “la chica”; de mi salida del fútbol rodeada de chicos y de mi entrada en el fútbol sala… también rodeada de chicos; de aquel año en el que Ladis y Agustín (aunque seguramente ellos no se acuerdan) me enseñaron lo básico del sala y que, gracias a César, terminé en el equipo de un instituto que no era el mío, jugando con personas que sí que eran de las mías… por fin chicas (alguna de ellas erais, aunque no os acordéis y yo tampoco, alguna de vosotras); de mi vuelta al fútbol durante tres años comprobando que en otros países también hay mujeres a las que les gusta este deporte; de los pájaros en mi cabeza que me iban a llevar volando con una beca hasta Estados Unidos y que finalmente regresaron conmigo a España y me dejaron a 100 kilómetros del nido, jugando, por diversión, con el equipo de la facultad más mala de toda la Complutense; de mi año en el segundo equipo del Unami, y de los torneos de colegios mayores junto a mis amigas de la residencia… Me he acordado de todo esto y de toda la paliza que he dado durante este año a los lectores de mis columnas con las 13 azules, que sois vosotras. Y he sentido que cada paso que he dado y cada letra que he escrito ha merecido la pena, porque vosotras habéis demostrado que tenía razón; que poniendo todo el corazón a veces se consigue lo impensable, que, aunque algunos lo pensasen, no era imposible.
Muchísimas gracias a cada una, a Javi, y por supuesto a mi compi de habitación y delegación (para utilleras no tenemos precio!). Me he sentido orgullosa. Me he sentido representada como segoviana y, sobre todo, como persona. Sois un equipazo. Sois un equipazo y estoy segura de que Ferrol no será el lugar donde más lejos habréis llegado. Sois buenas. Creéroslo. Sólo un poquito más. Ya sabéis… mal que tal, este equipo sí que vale. Mientras sigáis muriendo matando, vais a resucitar muchas veces. Estoy segura.

Y a ti… “solo estaba pensando en poder meter un gol mañana y dedicártelo como si fuera el último!”… Y fue el último del fin de semana, y fue un golazo, porque sobre todo te vi marcarlo desde dentro, con el corazón más que con tu zurda mágica. No te rendiste y es así como me gusta verte… luchadora hasta el final. Creo que la fuerza del abrazo que me diste va a tardar tiempo en irse… durante dos minutos me estuvo temblando el cuerpo y fui incapaz de escribir nada. Gracias, Maga. Por cierto, durante los partidos también pensé que otro de mis sueños es poder jugar algún día contigo, tú en la izquierda y yo en la derecha… sé que íbamos a hacer mucho daño… ¿algún día?…

Muchas gracias por llevarme hasta allí; muchas gracias por llegar hasta aquí.


“Tú tira p’alante, vuelo rasante, sonrisa en la boca, ahora lo que toca es disfrutar y nada más (…) Aprovecha la oportunidad de haber nacido para ganar”
 
12 Estamos loquios:


A las 9/6/08 14:49, Anonymous Anónimo

Ha sido un orgullo pasar un fin de semana así con vosotras, con mi equipo, porque habeis formado parte de él, y me alegro muchísimo de que tú y tu compañera de habitación hicierais la locura de acompañarnos. Inolvidable, sin duda. 1 besazo!!!

 

A las 9/6/08 15:06, Blogger deusibiest

las estrellas de los equipos belgui no tienen q ser los q meten 30, 40 o 50 goles.
las estrellas son aquellas q hacen equipo y q saben aceptar su rol dentro del vestuario.
tu eres una estrella y lo sabes, aparte de q para nosotros tus amigos siempre seras la mega crack iiiii
un abrazote iiiiii

 

A las 9/6/08 16:30, Blogger Cronopia Azul

Los últimos tres o cuatro post han sido increíbles. Se nota que estás pasando por momentos inolvidables, estás llena de agradecimientos, de risas y ahora, hasta de lágrimas.

Qué bonito vivir así. Hay instantes que nunca se olvidan ylo importante es tener esa capacidad para escribir lo que pasa y no dejar que la memoria se encargue solita de aguantarlos.

Me acordé de dos cosas:

1. Una frase hermosa del Libro de Manuel de Cortázar. (me acabo de acordar de otra cosa) La frase es: "Sólo que es dulce, dulcemente triste, no irse de allí sin mirar un segundo hacia atrás"

2. Una canción de Fito que me parece te sale, tú sabes impresiones cronopiescas nada más. Se llama Brillante sobre el mic... y dice: Hay, recuerdos que no voy a borrar personas que no voy a olvidar hummmm... Hay, aromas que me quiero llevar Silencios que prefiero callar....

3. Nunca me contaste cómo te fue con los Cuentos Completos...¿me encotraste? Yo me los estoy volviendo a leer.

UN BESO
Perdón la MEGA-carta

 

A las 9/6/08 19:16, Blogger Carla

Momentos que pueden irse en cualquier momento. No es por nada ¡Disfruta! :D

 

A las 10/6/08 12:17, Blogger Paula

patxiiiii aupa athletic! :p

 

A las 10/6/08 12:53, Blogger belga_seg

minicrack... Ya sabes que yo estaba practicamente convencida de hacer la locura... a vivir que son dos dias! y sí, inolvidable. un besote!!

Deusi... pero es que yo me colé un poco en ese vestuario... digamos que fui de acoplada, y me daba envidia!!! un beso!

Cronopia... Sí, estoy pasando por momentos inolvidables que se me acumulan todos de golpe :p. Me gusta mucho las dos frases de las que te has acordado :) sobre todo la primera, Cortázar tenía que ser... Con los cuentos, digamos que voy paso tortuga jajaja aún no he llegado hasta ti :P. muaka!!

Carla... momentos, sobre todo, para vivirlos momento a momento ;). un besito!

Paula... anda que...

 

A las 10/6/08 14:03, Anonymous Lau

Aquí tu compañera de fatigas en el Quintanar... Me alegro de que siguieses luchando por esto, yo lo dejé, tanto machismo me ponía enferma, jeje. Al menos ahora hay equipos de chicas. Es verdad que nos teníamos que ir corriendo del vestuario (sin cambiar ni nada) para que los chicos se duchasen... Ahora que lo pienso, vaya panorama...
Me alegro un montón de que hayas llegado tan lejos y de que haya chicas como tú, luchando por un sueño.
Espero que todo te esté yendo genial, en la Uni y en todo.
Un beso!

 

A las 10/6/08 21:11, Blogger belga_seg

Laura!!! Qué sorpresa y qué ilusión verte por aquí, y más cuando se lo he contado a Sofi y me ha dicho que no tiene ni idea de cómo has llegado hasta aquí. (pensé que le habrías visto la dirección en el nick del msn, que la tenía puesta, pero me ha dicho que no te tiene en el msn)... qué ilusión :)! La verdad es que me acordé mucho durante este finde de aquellos días (joder... cómo pasa el tiempo); de cuando iba del colegio a tu casa con el balón por Fernández Ladreda y nos limpiábamos las botas en la cocina con la grasa de caballo aquella que olía tan mal, con tu bisabuela en el salón jeje, y luego nos llevaba tu padre a entrenar a la Albuera... Y de cuando jugábamos en la Alameda, tú con tu camiseta del depor con el Feiraco ahí puesto jaja y con todos tus primos... Alguna vez le he dicho a Sofi que de pequeña seguro que jugué algún día con ella por allí...
Pfff la verdad es que te pones a mirar atrás y piensas "yo no sé cómo no lo dejé"... supongo que porque encontré a tiempo(bueno, me encontró el equipo/César a mí) un equipo en el que jugaban chicas... Tiene gracia, el equipo en el que empezamos y el primero en dejar jugar a chicas y chicos es ahora el único (si no me equivoco) que no deja jugar a niñas... Manda huevos. Algunos retrocedieron a la prehistoria... pero bueno... A mí me alegra saber que cada vez hay chicas que siguen lo que tú y yo, en parte, empezamos un día... Y que siga creciendo.
Algún día que quedemos para jugar te podías venir, seguro que aunque lo dejases antes que yo, sigues pegando bien al balón.
Lo dicho, que ha sido toda una alegría encontrarte por aquí :). muchas gracias! un beso!!

 

A las 11/6/08 22:34, Anonymous Lau

Pues te encontré hace bastantes meses saltando de blog en blog y de ahí directa a mis favoritos, jeje. No sé en cuál (o creo que sí, pero no estoy muy segura) vi un comentario tuyo "belga_seg dijo..." y se me encendió la bombilla: alguien belga de Segovia... esta tiene que ser Ana Vázquez... Pinché, te leí unas cuantas entradas y efectivamente, eras tú. Y así hasta hoy... Alguna vez te he comentado pero sin decirte quién era, hasta ayer, que como me hizo taaaaanta ilusión que me nombrases... jeje.
Pues nada, así es como llegué a tu blog, por si tenías curiosidad.
Un beso!!

 

A las 14/6/08 12:18, Blogger Kiukara

Mira que no me gusta el fútbol, pero tú lo describes todo tan bien que a una le entran ganas de enchufarse a ver algún partido, jeje!


Besiku!

(y sigue emocionándote, emocionándonos, como sólo tú sabes hacerlo)

 

A las 18/6/08 4:53, Anonymous Mamarrachooo Bonitoooooooo

Ese Mamarracho Futbolistaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.......... Me pido taparte un penaltiiiiiiiiiiiiii... me das el chance cuándo nos veamos??????



Mua MUa

 

A las 7/8/08 19:51, Anonymous Xenia

Pasaba por aquí, y es que Ana, estás por todos lados! Jejeje!
Te tengo que contar que yo también “jugué” al futbol, aunque mi equipo era el equipo del camping, y únicamente éramos 3 niñas en un equipo de chicos, con la suerte de que yo siempre jugaba de titular pero mis amigas no. Era de las mejores del equipo, lo que pasa que por unas cosas y por otras me hice mayor y lo fui dejando. Ya sabes, eso de estar toda una tarde rodeada de niños, pudiendo estar con tus amigas comentando lo que hacen esos niños…
Ahora juego de vez en cuando con esos niños, que ya son hombres y voy totalmente perdida, me falta mucho toque, muchísimo! Y sobretodo me falta fondo, ya sabes que no hay mucha carne que quemar. Cuando era pequeña podía estar toda una tarde aporreando un balón y ahora a la media hora pido cambio porque me llega la lengua al suelo. Pero hay cosas que nunca se pierden y cuando juego sigo disfrutando como aquella niña que marcaba goles y que no se podía subir la camiseta porque ya era algo mas mayor.
Me ofrecieron jugar en el Español, pero no quise dejar mi vida en el camping y tener que ir a jugar los fines de semana de un lado para otro, no me arrepiento. Hace un par de años me interesé de nuevo y me ofrecieron ir a las pruebas para un equipo aquí en Badalona, pero no fui, el trabajo me comía todo el día, era imposible. Por eso te admiro, porque eres capaz de llevar muchas cosas a la vez, cosa que yo jamás seré capaz de hacer. Mi fútbol, mi frontón y mi béisbol, los sigo practicando, pero como tocar la guitarra, no es una obligación si no algo que hago porque me apetece en ese mismo momento. Que le voy a hacer, no nací responsable para según que cosas! Te soy sincera, solo he leído este texto, los otros los leeré otro día cuando tenga tiempo, este me ha encantado porque tu infancia me recuerda a la mía, chutando todo lo que veía por la calle! Algún día tenemos que organizar un “partidillo” que fijo que Ana viosel y alguno más se anima! Un beso grande futbolista!